Género: Conceptos básicos
-Para uso de la AS GRAL de CEHILA-
1. Género o la identidad como construcción social[1]
El concepto de género aparece en el debate que busca dar cuenta de la subordinación de la mujer, ante la ausencia en las teorías sociales dominantes de occidente, de explicaciones sobre las desigualdades entre hombres y mujeres. Una de las primeras propuestas identificó la subordinación femenina como producto del ordenamiento patriarcal (Mollet, 1970) y éste se definió como una visión totalizadora, similar a la regla del padre den las sociedades premodernas.
El uso del término patriarcado, aunque no ha sido universalmente aceptado, señaló con apoyo del registro antropológico e histórico, el hecho de que las desigualdades sexuales están presentes a través del tiempo y del espacio (Morgan, 1985), aunque también la información empírica indica una considerable diversidad en la forma como estas desigualdades se presentan. El debate que ha acompañado el concepto del patriarcado no se ha centrado tanto en el origen del mismo (Lerner, 1990), sino más bien en la persistencia y reproducción de los patrones de desigualdad en el tiempo. Es este debate, la categoría patriarcado ha sido criticada por razón de su generalidad y carácter totalizante. Barbieri señala “resultó un concepto vacío de contenido y de tal vaguedad que se volvió sinónimo de dominación masculina, pero sin valor explicativo”(Ib. 1992).
En la búsqueda de explicaciones a la subordinación surgió el concepto de género (ver Oakley 1972, Lamas 1886, Scout 1990, etc.), como el sexo socialmente construido. Rubin define lo que llamó sistema sexo/género como: “El conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana y en el que se satisfacen esas necesidades humanas transformadas”) Ib., 1986).
Esta definición trabaja con el sexo biológico y con el sexo social. Se ve a los dos como esenciales en la relación. Enfocar al uno con la exclusión del otro sería una distorsión. El género como categoría analítica incluye pero trasciende la definición biológica de sexo y ubica a hombres y mujeres como categorías de análisis socialmente construidas. Es un modo de referirse a la organización social de las relaciones entre los sexos. El problema queda entonces planteado en los significados de ser hombre o ser mujer. En otras palabras se enfoca en las diferencias sociales y culturales entre hombre y mujer, que varían en el tiempo y el espacio. De esta manera se privilegia a la sociedad como generadora de la ubicación social de los géneros, lo cual quiere decir la construcción de cualidades distintas del hombre y la mujer, o sea la construcción de la masculinidad y la femineidad como productos históricos. Esta conceptualización representa un rechazo frontal del determinismo biológico, el cual busca las explicaciones para la posición de la mujer y el hombre en la capacidad reproductiva de las hembras o en la fuerza de los machos.
Según Barbieri, los sistemas de género son conjuntos de prácticas, símbolos, representaciones, normas y valores sociales que las sociedades elaboran a partir de la diferencia sexual anatómica y fisiológica y que dan sentido a la satisfacción de los impulsos sexuales, a la reproducción de la especie humana y en general al reracionamiento entre las personas. Por eso el análisis de género implica necesariamente estudiar formas de organización y funcionamiento de la sociedad y analizar las relaciones sociales. Estas últimas pueden darse de mujer a varón, de mujer a mujer o de varón a varón. En este orden de ideas, los sistemas de género son el objeto de estudio más amplio para comprender y explicar el par subordinación femenina/dominación masculina (Ib., 1992).
Los criterios de Roldán y Benería (1978) permiten profundizar en la conceptualización de género. Según las autoras, género es una red de creencias, rasgos de personalidad, actitudes, sentimientos, valores, conductas y actividades que diferencian a hombre y mujeres a través de un proceso de construcción social, que tiene una serie de características. Es histórico, toma lugar en diferentes esferas macro y micro, tales como el Estado, el mercado de trabajo, la escuela, los medios de comunicación, lo jurídico, la familia y los hogares y las relaciones interpersonales. El resultado es el acceso estructuralmente asimétrico a los recursos, lo cual lleva a generar el privilegio y dominación del varón y la subordinación de la mujer.
En suma hablar de género es hablar de desigualdad, pero hay que estar alerta sobre la manera cómo las desigualdades de género se relacionan con otras desigualdades básicas como edad, etnicidad y clase. Al respecto Morgan dice: Hay pocas, si alguna situación sobre género puede considerarse irrelevante, pero al mismo tiempo habrá pocas si alguna situación donde el género pueda considerarse el único factor de relevancia (Ib., 1985). Por tanto, hay que ver cómo el género ocurre en diferentes mezclas, junto con edad, etnicidad y clase y qué otros factores y variables alberga. Significa que debemos movernos hacia una descomposición de género, la que nos lleva a entender que la identidad de género no puede ser hegemónica y que, como en un prisma, la identidad de cada individuo está cruzada por diferentes aspectos o por aquellos que son relevantes en su vida social. Cada individuo y colectivo representan un cruce de caminos donde género, clase, raza y etnia y otras variables se encuentran para producir mezclas específicas de identidad. Para las mujeres, su identidad estará necesariamente marcada por su posición subordinada en la sociedad, pero, al mismo tiempo, esta subordinación tendrá las cicatrices de las demás variables sociales.
2. Género: una categoría útil para el análisis histórico[2]
La palabra género denotaba rechazo al determinismo biológico implícito en el empleo de términos tales como “sexo” o “diferencia sexual”. Género resaltaba también los aspectos relacionales de las definiciones normativas de la femineidad. Quienes se preocuparon de que los estudios académicos en torno a las mujeres se centrasen de forma separada y demasiado limitada en las mujeres, utilizaron el término género para introducir la noción relacional en el vocabulario analítico. De acuerdo con esta perspectiva hombres y mujeres fueron definidos en términos el uno del otro. (…)
Las historiadoras feministas han empleado diversos enfoques para el análisis del género, pero pueden reducirse a a una elección entre tres posiciones teóricas. La primera el esfuerzo completamente feminista intenta explicar los orígenes del patriarcado. La segunda se centra en la tradición marxista y busca en ella un compromiso con las críticas feministas. La tercera, compartida fundamentalmente por post estructuralistas franceses y teóricos anglo-americanos de las relaciones-objeto, se basa en esas distintas escuelas del psicoanálisis para explicar la producción y reproducción de la identidad genérica del sujeto. (…)
Mi definición de género: El género es un elemento constitutivo de las relaciones significantes de poder. Los cambios en la organización de las relaciones sociales corresponden siempre a cambios en las representaciones del poder, pero la dirección del cambio no es necesariamente en un solo sentido. Comprende por ello cuatro elementos, el primero, los símbolos culturalmente disponibles que evocan representaciones múltiples y a menudo contradictorias (Eva/María pr. ej.; mitos de luz/oscuridad, etc.); para los historiadores las preguntas interesantes son cuáles son las representaciones simbólicas que se evocan, y en qué contextos. Segundo, conceptos normativos que manifiestas las interpretaciones de los significados de los símbolos, en un intento de limitar y contener sus posibilidades metafóricas, estos conceptos se expresan en doctrinas religiosas, educativas, científicas, políticas que afirman unívocamente el significado de varón y mujer, masculino y femenino. Tercero, las nociones políticas y referencias a las instituciones y organizaciones sociales, como aspecto de las relaciones de género; la intención de la investigación histórica es la de romper la noción de fijeza, descubrir la naturaleza del debate y represión que conduce a la aparición de una permanencia intemporal en la representación binaria de género. Cuarto aspecto, es la identidad subjetiva. G. Rubín dice que el psicoanálisis ofrece una teoría importante sobre la reproducción del género, una “transformación de la sexualidad biológica de los individuos en la medida que son aculturados” (Ib., 1975), aunque sin las pretensiones universalistas del psicoanálisis. (…)
P. Bourdieu ha escrito cómo “la división del mundo”, basada en referencias a “las diferencias biológicas y sobre todo las que se refieren a la división del trabajo de procreación y reproducción actúa como la mejor fundada de las ilusiones colectivas” (Ib., 1980). Establecidos como conjunto objetivo de referencias, los conceptos de género estructuran la percepción y la organización, concreta y simbólica, de toda la vida social. (…)
El género facilita un modo de decodificar el significado y de comprender las complejas conexiones entre varias formas de interacción humana, cuando los historiadores buscan caminos por los que el concepto de género legitima y construye las relaciones sociales, desarrollan la comprensión de la naturaleza recíproca de género y sociedad y de las formas particulares y contextualmente específicas en que la política construye el género y el género construye la política. (…)
Los ejemplos de las conexiones explícitas entre género y poder constituyen sólo una parte de mi definición de género como fuente primaria de las relaciones significantes de poder. La atención al género no es explícita, pero no obstante es una parte crucial de la organización de la desigualdad o igualdad. Las estructuras jerárquicas cuentan con la comprensión generalizada de la llamada relación natural entre varón y mujer. (…) Si las significaciones de género y poder se construyen la una a la otra ¿cómo se cambia las cosas?. Si tratamos la oposición entre varón y mujer no como algo dado sino problemático, entonces debemos preguntarnos de forma constante qué es lo que están en juego en las proclamas o debates que invocan el genero para justificar o explicar sus posturas, pero también cómo se invoca y reinscribe la comprensión implícita de género. (…) La nueva historia dejará abiertas las posibilidades para pensar en las estrategias políticas actuales y el futuro (utópico), porque sugiere que el género debe redefinirse y reestructurarse en conjunción con una visión de igualdadpolítica y social que comprende no sólo el sexo, sino la clase y la raza.
3. Algunos conceptos básicos
“El género se refiere a las relaciones entre hombres y las mujeres y que estas relaciones están socialmente construidas. Los enfoques centrados en el género se preocupan por la construcción social de las relaciones, hombres y mujeres juegan roles diferentes en la sociedad siendo sus diferencias de género construidas por determinantes ideológicos, históricos, religiosos, étnicos, económicos y culturales” (Carolin Moser, 1991).
“La adquisición de poder y expansión del campo de acción social y política de la mujer, son pasos hacia la equidad y la democratización de las relaciones de género (Brite Rodemberg, 2001).
“Gender mainstreaming consiste en reorganizar, mejorar, desarrollar y evaluar los procesos de toma de decisiones en todas las instancias políticas y de trabajo de una organización, va más allá de la transversalidad de género (que implica la inclusión de la temática de género en los componentes de la estructura). El objetivo del Gender mainstreaming es el de introducir en todos los procesos de toma de decisiones la perspectiva de las relaciones de género y que todos los procesos de toma de decisiones se vuelvan útiles para el establecimiento de la igualdad de oportunidades entre los géneros; método que atañe a lo estructural y estratégico de las prácticas institucionales”. (Bárbara Stiegler, 2003)
DEMOCRACIA DE GÉNERO[3].
Estrategias de acción: enfoques e instrumentos
Empoderamiento de las mujeres | Igualdad de oportunidades/equidad de género | Democracia de género |
| Enfoque | |
- Situación y condición de las mujeres
- Potencialidad de las mujeres para el cambio
- Empoderamiento individual y colectivo
| - Situación y condición de las mujeres
- Análisis y comparación entre géneros
- Relaciones de género más equitativas
- Igualdad/equidad entre hombres y mujeres
| - Situación y condición de las mujeres
- Convoca y corresponsabiliza al conjunto de la sociedad
- Cambio en las estructuras y en la equidad de género de hombres y mujeres
- Relaciones democráticas de género en lo personal, laboral, familiar y político.
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| Instrumentos | |
- Talleres de autoconciencia
- Talleres de autoestima
- Promoción de control sobre su sexualidad y salud reproductiva
- Promoción de autonomía personal y económica
- Redes contra la violencia de género
- Conquista de espacios de poder por mujeres
| - Análisis de género
- Acciones afirmativas a favor de las mujeres
- Planes de igualdad de oportunidades
- Información y sensibilización de los hombres
- Mainstreaming mujeres y género a nivel institucional estatal y de políticas sociales
- “Gender budgeting”
| - Análisis de género holístico
- Acciones diferenciadas para mujeres y hombres en espacios separados y mixtos
- Promoción de diálogo y negociación entre géneros
- Normativa de corresponsabilidad de hombres y mujeres
- Redistribución de recursos y del cuidado social
- Mainstreaming de género inclusivo
- Campañas de cambio cultural para el conjunto de la sociedad
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