Una visita contra las tempestades y epidemias: la Virgen de Zapopan

Fotografías: Amilcar Carpio #CEHILAMéxico

Texto: Iliana Moreno #CEHILAMéxico

En la actualidad el municipio de Zapopan se ubica en la zona metropolitana de Guadalajara, Jalisco (en el occidente de México) y es sede de una de las devociones más importantes del occidente mexicano. La “Generala” como también se le conoce a la virgen de Zapopan, tiene una historia de varios siglos:


“Hacia 1530 la imagen de Nuestra Señora de Zapopan llegó a estas tierras de Jalisco, colgada al cuello de Fray Antonio de Segovia, acomodada en una pequeña caja de madera. Fray Antonio de Segovia… al llegar a Occidente, en Pátzcuaro Michoacán, pidió a los indígenas le fabricaran una escultura pequeña que representara a la Virgen en su Inmaculada Concepción, con ésta imagen llegó a nuestras tierras y fue ella su compañera de evangelización por todas partes.”  [Seminario de Guadalajara http://www.semguad.org.mx/historia-de-nuestra-senora-de-zapopan-iii/]


Desde estos años a la virgen se le vinculó con varios milagros, debido a ello, se refieren a ella de diferentes formas: la virgen de la expectación o taumaturga, la patrona contra rayos, tempestades y epidemias, etcétera.

En 1695, la imagen de la virgen es pedida a Zapopan para que visitara la ciudad de Guadalajara, la petición fue concedida debido a las epidemias e inundaciones que se sufrían en la ciudad; gracias a su visita los fieles vivieron aliviados sus males y aumentando su devoción en esta ciudad; desde estos años las peregrinaciones de Guadalajara a Zapopan fueron en aumento. Para 1734, las tempestades y epidemias nuevamente hacen estragos en Guadalajara:


“Las autoridades civiles y la misma comunidad, suplican al obispo que trajeran la imagen de la virgen de Zapopan; el obispo accede, y la imagen es llevada a todos los barrios y capillas de aquella antigua Guadalajara; posteriormente, los notarios darán testimonio de la mejoría que toda la ciudad obtuvo de esta visita; por lo mismo, los cabildos eclesiástico y civil, la Audiencia y la gobernación del reino, encabezados por el obispo, declaran patrona y protectora de la ciudad episcopal, a Nuestra Señora de Zapopan; el pueblo de Dios le dará entonces un nuevo título: “Patrona contra rayos, tempestades y epidemias”. [Seminario de Guadalajara http://www.semguad.org.mx/historia-de-nuestra-senora-de-zapopan-iii/]


A partir de entonces la visita de la virgen de Zapopan a las iglesias de Guadalajara se realiza todos los años durante la temporada de lluvias. Esta tradición sigue vigente y se mantiene viva en gran parte por la organización de los vecinos de los barrios de Guadalajara, como el caso de la parroquia San Miguel del Espíritu Santo, en la colonia Centro.

El sábado 24 de septiembre de 2016, la virgen de Zapopan visitó esta colonia. Entre las calles Reforma y General Coronado se observan tres cuadras adornadas con arcos adornados de palmas y flores amarillas y rojas. Alrededor de las 4 de la tarde los vecinos salen de sus casas esperando que una camioneta con alfalfa pase a repartir los fardos que servirán de alfombra por donde pasará de la virgen. Una señora organiza la venta de alfalfa con sus vecinos, toca las puertas y les avisa que la camioneta está esperando; las vendedoras son mujeres y comercian los fardos en 15 pesos. Al final de la celebración la alfalfa se recoge y se guarda en bolsas, la cual se regala a personas que tengan caballos, es parte de la caridad que les toca dar como agradecimiento. En general la organización y los gastos de los adornos recae en los vecinos, por ejemplo, los arcos tienen un costo de 300 pesos aproximadamente.

En esta colonia la mayoría de las que participan en el adorno de las calles son mujeres; empiezan a colocar en la calle la alfalfa de manera que quede como una alfombra, también participan los niños bajo la supervisión de sus madres. Algunos adultos mayores sacan sus sillas para ver como adornan su calle; esta tradición se vuelve un suceso familiar.

Con el paso de los minutos llegan los primeros vendedores que se colocan en las esquinas de las calles con una manta donde colocan sus mercancías: cascarones de huevos rellenos de confeti, espuma en lata, confeti en bolsas, burbujas para los niños, entre otros productos. Al acercarse las cinco de la tarde hora programada para el inicio de la procesión de la virgen, los vecinos cierran las calles a la circulación de automóviles, aunque al parecer no todos están de acuerdo con esta acción.

Cerca de las 17 horas se escucha a lo lejos una banda de guerra y los vecinos salen de sus casas a la calle para esperar que pase la procesión. En primer lugar, vienen niños con un estandarte de la virgen, después otro grupo de niñas, más atrás un grupo mujeres con un velo en la cabeza portando un estandarte seguidas de la banda de guerra. Un contingente de jóvenes preceden a la virgen, la cual viene en una camioneta de color rojo, está techada y protegida por una cabina de cristal para que la gente la pueda ver. Adentro vienen el chofer y dos mujeres, una de ellas con un micrófono va rezando el rosario que se escucha en unas bocinas externas que lleva la camioneta. Frente a la camioneta viene un sacerdote tomando fotografías con una tablet, quien saluda y bendice a los vecinos. A los lados de la camioneta, 4 cuerdas la franquean, son tiradas por varias personas que hacen guardia en hileras. En las calles, la gente sale con globos azules y blancos, con oraciones en las manos al paso de la virgen rezan y avientan porras: ¡Viva la generala!, ¡Viva la Virgen de Zapopan!, ¡Viva Cristo Rey!

La virgen llega a la parroquia de San Miguel del Espíritu Santo por la avenida Hidalgo, la cual es cerrada por agentes de tránsito mientras pasa la procesión. Es recibida entre las campanas que no dejan de repicar, aplausos y porras de personas que esperan afuera del templo, mientras que otras ya la esperan dentro para escuchar la misa que se celebrará en su honor.

La visita de la virgen de Zapopan transforma por unos minutos la cotidianidad de las calles y vecinos de Guadalajara. Es una tradición que se mantiene viva debido a la devoción de sus fieles en esta ciudad.